Home Ask Archive
Dezz | 18 | Dominican.

"If you're gonna believe everything you read, maybe you should stop reading."

Complicated; Dreamer.

All you need to know is inscribed in my words, actions, and associations. Don’t ask about me, ask me.

,___,
[O.o]
/)__)
-”–”-
A S K ?

me.
facebook.
twitter.

1 of 881



Theme By: Destroyer Sleepless | Powered By: Tumblr
 
[Flash 9 is required to listen to audio.]

ashauri:

No queremos escucharte leer, Ashauri, mejor dedícate a barrer avenidas. Texto aquí 

What you said: I don't believe in god.
What they think you said: I have anal sex with the devil.
 
 
 

"Perhaps we don’t like what we see: our hips, our loss of hair, our shoe size, our dimples, our knuckles too big, our eating habits, our disposition. We have disclosed these things in secret, likes and dislikes, behind doors with locks, our lonely rooms, our messy desks, our empty hearts, our sudden bursts of energy, our sudden bouts of depression. Don’t worry. Put away your mirrors and your beauty magazines and your books on tape. There is someone right here who knows you more than you do, who is making room on the couch, who is fixing a meal, who is putting on your favorite record, who is listening intently to what you have to say, who is standing there with you, face to face, hand to hand, eye to eye, mouth to mouth. There is no space left uncovered. This is where you belong."

Michigan Essay - Church of Sufjan (via shehadafever)

(via no-jo-das)

"Every day may not be good, but there’s something good in every day."

Unknown  (via coralite)

Ganas.

Ganas. Ganas de quebrarme contra el pavimento como un frágil ventanal igual a aquellos que veíamos en tardes de otoño en las que tu cuerpo era abrigo suficiente para cambiar mi código postal y llamarte hogar. Llamarte hogar a ti y no ése cubículo mate donde paso mis días con el sabor agridulce del orgullo atorado en la garganta en compañía del tedio y los disgustos y las nostalgia y todos esos ridículos y sobrevalorados versos de basura sentimentalista que alguna vez conocieron tus ojos tras ser escritos en una de esas noches fuera de casa donde el licor te conoce mejor que tú misma y el cigarro cobra forma de terapeuta porque la psicosis nunca se hace esperar especialmente aquella noche de domingo que fue demasiado larga y la desesperación y la misantropía pudieron más que las ganas de escuchar ese tono molesto y dulce que es sólo tuyo, las ganas de hacerte enojar sólo porque sí, de comerme todos los signos de puntuación porque no tienen ningún sentido en esta parodia, de no tenerte solo en líneas, de tocar tu rostro y tus labios y tus manos frías, frías como el pavimento de una tarde de otoño donde dos incrédulos jugaban a encontrarse.